Divisão dos Arquivos

O Blog Pablo Neruda Brasil está apresentado em quatro seções obedecendo à data de publicação da matéria:

Arquivo Cecilia Zokner

Os breves textos sobre a poesia de Pablo Neruda foram publicados sob a rubrica Literatura do Continente no jornal O Estado do Paraná, Curitiba e fazem parte, juntamente com outros textos versando sobre Literatura Latino-americana, do Blog http:\\www.literaturadocontinente.blogspot.com.br. Os demais, em outras publicações.

Arquivo Adriana

Chilena de Concepción, amiga desde 1964, quando convivemos em Bordeaux, ao longo dos anos me enviou livros e recortes de jornal sobre Pablo Neruda. Talvez tais recortes sejam hoje, apenas curiosos. Talvez esclareçam algo sobre o Poeta ou abram caminhos para estudos sobre a sua obra o que poderá, eventualmente, se constituir uma razão para divulgá-los.

Arquivo Delson Biondo

Doutor em Literatura na Universidade Federal do Paraná. No ano do centenário de nascimento de Pablo Neruda, convidei Delson Biondo, meu ex-aluno do curso de Letras para trabalharmos sobre “Las vidas del Poeta, as memórias de Pablo Neruda”, constituídas de dez capítulos, publicados, em espanhol, na revista O Cruzeiro Internacional, no ano de 1962. Iniciamos o nosso trabalho com a sua tradução, visando divulgar, no Brasil, esse texto do Poeta que somente anos mais tarde iria fazer parte de seu livro de memórias Confieso que he vivido. Todavia, várias razões impediram que a tradução fosse publicada no Brasil, mas continuamos a trabalhar sobre “Las vidas de Poeta” no que se referia aos aspectos formais comparativamente a esses mesmos textos que passaram a fazer parte de Confieso que he vivido. Além desse estudo comparativo, pretendíamos nos aproximar, minuciosamente de cada um dos capítulos de “Las vidas del Poeta”. A comparação foi realizada e o estudo do primeiro capítulo concluído. Estávamos já, terminando a redação do estudo do segundo capítulo quando Delson Biondo veio a falecer em maio de 2014. Assim, as notas comparativas dos textos nerudianos e o estudo do segundo capítulo de “Las vidas del Poeta” não foram concluídos. Penso que a eles nada devo acrescentar.

Arquivo Aberto

Arquivo Aberto à recepção de trabalhos escritos em português ou espanhol que tratem da obra de Pablo Neruda, obedeçam às normas da ABNT e sejam acompanhados de um breve curriculum do autor. Os trabalhos poderão ser enviados para publicação neste Blog pelo e-mail pablonerudabrasil@gmail.com.

7 de janeiro de 2011

La hija olvidada de Pablo Neruda revive en un poético documental

Yo bauticé a Malva Marina del Carmen, la hija de Neruda”, de Toño Freire, retrata a la única hija del Nobel y María Antonieta Hagenar.

Juan Ignacio Silva y Carlos Andueza


"En la medida que más y más pienso en el tema, me doy cuenta que menos sé", dijo ayer Bernardo Reyes, sobrino de Pablo Neruda, en el lanzamiento del documental "Yo bauticé a Malva Marina del Carmen, la hija de Neruda". La Sala América de Ia Biblioteca Nacional no daba abasto.

Más de 150 asistentes ocupaban Ias butacas y Ios pasillos, todos atentos frente a Ia terna conformada por Reyes, eI crítico Camilo Marks y eI periodista Tono Freire, director de Ia producción. "La vida de Neruda es casi espectacular, pero a la vez muy desconocida, inaccesible, y esta película lo demuestra", dijo Marks, mientras Freire anunciaba que sólo se exhibirían 20 minutos del total de 40 de Ia producción.

El centro del documental es una serie de entrevistas entre el realizador y Juan Mujica de Ia Fuente, ex diplomático y padrino de Ia única hija del poeta chileno con María Antonieta Hagenaar. "Conocí a Mujica en 1994 cuando yo era agregado cultural en Lima. Me contó su historia sobre su amistad con Neruda, en los tiempos en que el Premio Nobel era cónsul en Madrid, y los detalles del bautizo de Malva Marina", dice Freire. La hija del poeta nació el 19 de agosto de 1934 con hidrocefalia.

"Mujica me contó que los padres de Malva tenían premura por bautizarla por temor a que Ia guagua no sobreviviera por Ia enfermedad. Me dijo: 'Me lo pidieron a mí, y yo le agregué el nombre del Carmen en homenaje al padre de Neruda'", agrega el director.

Poco después del nacimiento de Malva Marina, Neruda rompió con su esposa, conoció a Delia del Carril y se fue con ella a México a causa de Ia Guerra Civil española, Hagenaar escapó a Holanda, donde dio a su hija en adopción. La niña fue criada por una pareja de holandeses y murió a los ocho años de edad. "En el círculo social por donde se movía el poeta no veían con buenos ojos a su esposa y su hija: decían que era una 'jirafa' y un 'monstruo'.

Pero Neruda nunca permitió que hablaran mal de ellas: siempre decía que eran 'seres humanos'.

Freire grabó la entrevista y esperó el momento en que le fuera útil. En 2003, el académico chileno Antonio Reinaldos descubrió la tumba de Ia hija de Neruda en Gouda, Holanda. Cuatro años después, Bernardo Reyes, sobrino del Nobel publicó "EI enigma de Malva Marina", texto que provocó mucho impacto por el desconocimiento general del episodio. Eso animó a Freire a rescatar su material y complementarlo con imágenes grabadas en España, Perú y Chile, y con testimonios de personas que conocieron a los protagonistas de los hechos.

Arquivo Adriana - El Mercurio, Santiago, 7 enero 2011

8 de agosto de 2010

Neruda en el Bío bío

Darío Ulloa Cárdenas

Neruda perteneció en cuerpo y alma al Bío Bío; tuvo y mantuvo profundos lazos familiares, culturales, sociales y humanos con Ia región, durante más de medio siglo.
En Canto General, dejó atadas su vida y poesía al Bio Bio:
"Pero háblame Bio Bio / son tus palabras en mi boca / Ias que resbalan, tú me diste / el lenguaje, el canto nocturno / mezclado con lluvia y follaje/Tú sin que nadie mirara a un niño / me contaste el amanecer / de Ia tierra, Ia poderosa / paz de tu reino, el hacha enterrada / con un ramo de flechas muertas, / lo que Ias hojas del canelo / en mil años te relataron / y luego te vi entregarte al mar / dividido en bocas y senos ..."
Neruda fue continuador de Alonso de Ercilla en Ia poesía épica chilena, su atención estuvo centrada en los espacios y tiempos de "La Araucana." Para el 90 aniversario del nacimiento de Neruda, Julio de 1994, Volodia Teitelboim, ofreció una conferencia, en el Salón de Honor de Ia Universidad de Chile, ocasión en Ia que desde el público, le pregunté: ¿A qué atribuye que Neruda, en Canto General haya dicho que el Bio Bio le dio Ias palabras, el lenguaje? José Miguel Varas, moderador del acto, reiteró dos veces mi pregunta - señal de que Volodia no había pensado sobre el tema - hasta que respondió: "Neruda era pro indigenista, igual que Gabriela Mistral y se sintió espiritualmente ligado al Bio Bio, por su significado real y emblemático en Ia epopeya de Ia conquista. Es donde comienza el reino de aquella etnia aborigen única, que detuvo a los españoles por más de 300 años, primero en el Maule y después en el Bio Bio, verdadero "cuco en Ia Corte" de Felipe II. No creo que esto sea chauvinismo. EI Bio Bio es también un río definitorio de Ia nación, un río símbolo en Ia guerra por Ia independencia. Y es el límite natural del hábitat formador de Ia infancia y adolescencia de Neruda. Su obra está empapada de Ia lluvia de esa región." (Archivo Darío Ulloa).

En el plano familiar, Ia relación de Neruda con Ia región consistía no sólo en que nació en Parral, aledaño a Ia Araucanía, (el poeta hablaba de su "Araucanía natal"), sino también en que su padre, José del Carmen Reyes, después de ser agricultor en el fundo familiar "Belén", de Parral, fue obrero en Ia ampliación de los diques de Talcahuano; el dique N° 1, había sido inaugurado en 1890, por el Presidente José Manuel Balmaceda. En el puerto, vivió en una pensión, donde estableció relaciones amorosas con Aurelia, hija de Juan Tolrá, - de origen catalán - y de Tránsito Cantos; de Ia unión de José del Carmen Aurelia, nació Laura Regis hermanastra de Ricardo Eliécer Neftalí. Si bien, Laura fue concebida en Talcahuano, nació y vivió en San Rosendo, donde José del Carmen, conductor de trenes, Ias pasaba a visitar. Hasta que Laurita fue llevada por su padre a Temuco, junto a sus hermanastros Rodolfo y Ricardo, adoptando el apellido de Trinidad Candia, madre de Rodolfo, querida "mamadre" de Ricardo y Aurelia, imposibilitada de materializar su relación con José del Carmen, contrajo matrimonio con Gregorio Aguayo. Laura siempre fue mui cercana a su hermano Ricardo. De manera que una de Ias raíces principales del árbol genealógico de los Reyes (Neruda), estuvo adherida al Bio Bio.
EI primer gran y verdadero amor de Neruda, fue de Ia Araucanía. Estudiante de Pedagogía en francés, en el Instituto Pedagógico de Ia Universidad de Chile en Santiago, el joven poeta conoció y se enamoró de Ia estudiante de francés, Albertina Rosa Azócar Soto, de Lota Alto, hermana del poeta Rubén Azócar. Albertina fue inspiradora de Veinte poemas de amor y una canción desesperada (eI1, 12, 15, etc.), best seller del siglo XX, un ejemplar de los cuales, en edición bilingüe, el Presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, regaló a su esposa Hillary, posteriormente Senadora por Nueva York, al cumplir veinte años de feliz matrimonio (1995), un poema por cada año. La actual Secretaria de Estado, hizo esa confesión al pisar territorio chileno en 1998. Pero, Albertina, fue trasladada a continuar estudios en Ia Universidad de Concepción. A partir de ese momento, Neruda le escribió 114 cartas de amor, desde Santiago, Temuco y el Lejano Oriente. La Universidad, de Ia que era rector don Enrique Molina Garmendia, le otorgó a Albertina, una beca de perfeccionamiento en Bélgica y de regreso hizo clases en colegios de Concepción. Cuando Albertina viajó a Bélgica, Neruda. Cónsul en Colombo. Ceilán, le rogó (18/12/29) que cambiara el pasaje de regreso a Chile y fuera a su lado, para casarse con él. De paso le aseguraba que le devolvería el dinero del pasaje y demás gastos, a (Enrique) Molina. Antes de ese crucial momento y en varias de sus cartas dirigidas a Netocha Neruda a Concepción, el poeta había escrito sobre Ia ciudad, ya sea para anunciarle visitas, o que buscaría una pieza para arrendar y amoblar y estar a su lado, o para manifestarle que creía poder estudiar en Ia Universidad de Concepción. Pero, en momentos de depresión, el poeta alimentó sentimientos hostiles hacia Concepción: "Ia provincia es dura", Ia ciudad es "triste" y "detestable". Finalmente, ella contrajo matrimonio con el poeta Angel Cruchaga Santa María, Premio Nacional de Literatura (1948) y él con María Antonieta Hagenaar (1930). Conocí a Albertina, el 8 de Agosto de 1970; le compré un bouquet de rosas, - que envié a mi amiga Pamela Mewes, para su cumpleaños, - en el kiosko del "Pamela’s Garden", que Albertina atendía, de propiedad de Delia Solimano, viuda de Tomás Lago, con quien Neruda había escrito Anillos (1926); ubicado en calle Moneda, frente al 1148, Albertina era muy atractiva, de bellas piernas, según el ex alumno suyo, odontólogo Juan Rojas Pizarro, hermano del poeta lebulense, era una "negra linda", como se dice cariosamente, mientras al poeta Raimundo Echeverría, - enamorado de Ia joven antes que Neruda, - le había parecido una "princesa medieval".
En México (1949), enfermo de flebitis, Neruda selló un pacto de amor con una segunda hija del Bio Bio, Ia chillaneja de Coihueco, Matilde Urrutia, musa de Ia poesía lírica de Ia madurez de Neruda, Los Versos del Capitán (1952), Cien sonetos de amor (1960), de cuando en lo político se inició el reflujo del poeta. Conocí a Matilde en nuestra casa el año 1958, Un día sábado, habría un almuerzo en casa del doctor Justo Ulloa donde alojaba Neruda y Matilde, con Ia participación de amigos del poeta y de los dueños de casa. La señora Victoria Batista de San Martín, que sabía de Ia aversión de Neruda hacia el cochayuyo, sugirió a Ia dueña de casa, Blanca Cárdenas de Ulloa, preparar un budín de cochayuyo, que figuraba en su recetario. Blanquita aceptó, pero tuvo un Filete mingón alternativo, por si algo salía mal. Los demás amigos fueron alertados dela broma que se tramaba, para sorprender a Neruda, sin que interfirieran con preguntas ni comentarios. Blanquita sirvió el budín en porongos de greda, en los que el alga del orden de los fucáceas - bajo una fragante capa de papas fritas en cubitos, cubiertas de salsa blanca y queso parmesano, quedaba irreconocible. De pronto el poeta detuvo Ia deglución, para preguntar a Ia anfitriona, de qué era el budín. Con sangre fría, ella le respondió: "mariscos a Ia chilota". Luego, para alegría de los confabulados, el poeta gustoso aceptó "repetirse el plato". Entonces, Matilde, pausadamente le pregunto: "Pablo, usted dice que no puede comer cochayuyo". EI corroboró: " sí, es lo único que no puedo comer." Y Matilde retrucó: "se acaba de comer dos platos, Pablo." Abismado y en medio de Ias carcajadas de sus amigos, Neruda me buscó con Ia mirada y me espetó: " por qué no me lo dijiste?". Luego, en su libreta de bolsillo, anotó Ia receta del budín y Ia anécdota, que gustaba de contar a sus amigos. Muchas veces, Concepción le ofreció Ia palabra al poeta. En el nº 4 de
Revista Atenea (1924), Neruda inició su colaboración de medio siglo con Ia Universidad de Concepción. Fue Ia primera revista académica nacional, que le dio tribuna; publicó el poema "EI hondero entusiasta", que después se llamó "Hago girar mis brazos", pórtico del libro "EI hondero entusiasta" (1933). Desde entonces y hasta ahora, ese libro ha sido incomprendido, vilipendiado o silenciado. AI recibir el Premio Atenea 1966, en Ia misma Universidad, Neruda recordó Ia emoción de aquel día, de 1924, al tomar el ejemplar Atenea, con su fragancia de bosques australes, que parecían saludarlo; orgulloso Ia llevó bajo el brazo, para mostrarla a sus amigos. Atrás quedaba Ia condicián de aprendiz, recogida en Corre vuela, Juventud, Selva Austral, Siembra, Dyonisos, Ratos ilustrados, o Claridad. EI Nº 425 de Atenea (1972), fue íntegramente dedicado al Premio NobeI 1971; reprodujo Ia "Poesia del volantín", aparecido en el Nº 5 de Ia revista (1924). Atenea, inició en el conocimiento de Neruda a Volodia Teitelboim, el año 1928; fue el poema "Juntos nosotros"; Volodia lo recordó en los Anales de Ia U. de Chile, en "Voy a vivirme" y en "Neruda 100".
Un verdadero hito en Ia historia cultural de Chile y América, fue el "VII Encuentro Internacional de Verano" (Enero de 1962), de Ia Universidad de Concepción, en el que Neruda fue Ia estrella mayor. Estuvieron presentes John D. Bernal, Carlos Fuentes, Alejo Carpentier, Mariano Picón, Oswaldo Guayasamín, entre otras celebridades. En los diálogos se hizo énfasis en Ia lucha contra Ia guerra, Ia carrera armamentista, Ias armas de destrucción masiva y se debatió hondamente acerca del rol del escritorio en Ia sociedad latinoamericana.
EI sabio norteamericano Linus Pauling, Premio Nobel de Química (1954), había abierto los debates sobre los problemas de Ia paz mundial, a través de una entrevista de EI Sur, del 7 de Enero de 1962. Frenar el armamentismo, decía, permitiría acortar Ia brecha entre países ricos y pobres. Ese mismo año, Pauling fue distinguido con el Premio Nobel de Ia Paz, por su lucha desplegada contra los ensayos nucleares.
A Neruda, - acorde con su noción de Ia poesía como arte utilitario, - se le escuchó decir: el que huye del mal gusto, cae en el hielo. Memorables Ias palabras finales de Neruda, con Ias que agradeció a Ia Universidad de Concepción, que había abierto una vez más Ias puertas y Ias ventanas, al aire del mundo, que así continuaba y confirmaba Ia más noble tradición de nuestra Patria. Y en particular agradeció al poeta Gonzalo Rojas, organizador del encuentro, por su amplitud, su inteligencia, su incansable labor y gran paciencia. Lo señaló como un ejemplo de intelectual, cuya elevación y acción están a Ia par.
La memoria de Neruda quedó inmortalizada en dos de Ias más importantes obras plásticas del Bio Bio. EI 21 de Agosto de 1940, Neruda legó a México, como Cónsul General de Chile. Ese mismo día Trotsky, fue asesinado, en Coyoacán, por el agente del NKVD, el catalán Ramón Mercader del Río, obedeciendo a una orden de Stalin. Meses antes, el 24 de mayo de 1940, el muralista David Alfaro Siqueiros, había participado en un fallido atentado a Trotsky, por lo que fue encarcelado. Pero, a petición del Presidente mejicano, Manuel Avila Camacho, - para quien mantener en prisión al afamado pintor era muy incómodo, - Neruda otorgó visa al muralista, quien viajó a Chillán, donde pintó el mural "Muerte al invasor", en Ia Escuela México, donada por México, tras el terremoto de 1939. La visa de ingreso a Chile, otorgada sin consulta a Ia Cancillería, le significó a Neruda, Ia suspensión en su cargo por un mes, sin goce de sueldo. Sin embargo, Ia Embajada de Chile en Guatemala, oportunamente lo invitó a conocer los bellísimos bosques de ese país. Una vez libre, Ramón Mercader del Río vivió en Moscú, donde fue ungido como Héroe de Ia Unión Soviética. Y Neruda tuvo participación fundamental en Ia creación del mural "Presencia de América Latina" (1965), también llamado "Interagrácion del América Latina" del pintor mexicano Jorge González Camarena, en Ia Pinacoteca de Ia Universidad de Concepción. Me correspondió el nerudiano deber de poner de relieve un aspecto menos reconocible, si no desconocido, sí desatendido, del vínculo creativo de González Camarena y Pablo Neruda, en ese mural. Hasta septiembre del 2005, se conocía el vínculo explícito de Neruda: Ias palabras del friso, seleccionadas por Neruda, del poema América de Canción de gesta (1960): “y no hay belleza/ de América extendida en sus infiernos/ en sus cerros de piedras y poderío/ y en sus ríos atávicos y eternos.” Pero, no se consideraba, que existía otro vínculo creativo, - tanto o más importante - de carácter implícito, entre el pintor y el poeta: Ia inspiración del mural.
Leyendo "Para nascer he nacido", di con Ias palabras de Neruda, referidas al mural: "Me dice el pintor que leyendo mi libro Canto General encontró el tema de su obra. Me gustó que me lo dijera."
Días antes de que en septiembre del 2005, Ia Universidad de Concepción celebrara los 40 años del mural, escribí una carta al rector señor Sergio Lavanchy, a fin de que no se dejara de mencionar, que el mural está inspirado en Canto General. En el discurso inaugural de Ia ceremonia, - en cuya mesa de honor estaba el Senador José Antonio Viera Gallo - el rector expresó: - "Hace algunos días recibí una nota de don Darío Ulloa Cárdenas, a quien agradezco sinceramente sus palabras y aporte... Darío Ulloa rescata que el vínculo creativo entre Neruda y González Camarena no se limita sólo a ese acto (DUC - Ias palabras que acompañan al friso), sino que el mural en su conjunto fue inspirado por Ia lectura de Ia obra Canto General, como lo expresa el propio poeta en su obra Para nacer he nacido, al referirse a esta creación..." Entonces escribí a Darío Oses, por ese tiempo encargado de Ia revista "Cuadernos" de Ia Fundación Pablo Neruda. Inmediatamente, en el número 57 de 2005, de Cuadernos, Darío recogió palabras de Jorge Gonzáles Camarena, Pablo Neruda y del rector Lavanchy, reproduciendo en Ia portada de Ia revista, el motivo de Ia "fusión de Ias razas", amalgamado con el rostro superpuesto de Gabriela Mistral; el texto fue acompañado de una vista del mismo fragmento del mural. Y Darío citó Ias palabras de Jorge Gonzáles Camarena, sobre Ia inspiración del mural: "Así, yendo una y otra vez, desde el espíritu bolivariano al espíritu nerudiano, en Ia poesía de Canto General me di a Ia tarea de componer el mural que llamo Presencia de América Latina, ordenando y creando elementos que en su temática me proporcionarán aportes de forma plástica, los que dieran beligerancia, en forma y contenido, a esta pintura mural." (Publicación UdeC 1965, sobre Ia inauguración del mural Presencia de América Latina).
Justicia poética para el mural y para Neruda. "EI mural tiene esa reposada belleza de lo que permanecerá viviendo más allá de nuestras vidas." (Pablo Neruda)

                                                                 Arquivo Adriana - El Sur, Concepción, 8 agosto 2010

3 de fevereiro de 2008

O Poeta e seus pássaros

        Nas primeiras páginas de Confieso que he vivido, Pablo Neruda lembra a emoção sentida diante do ninho de pássaro silvestre, tecido com musgo e pequenas plumas que tinha dentro uns maravilhosos ovinhos cor de turquesa. Emoção que se mescla a outras, próprias da infância e que irá perdurar ao longo de sua vida como o atestam tantos poemas. E que se renova ao ouvir os cantos dos pássaros, ao vislumbrá-los e persuasiva e plena de beleza se mostra no livro Arte de pájaros, publicado em 1966. A obra se compõe de uma Introdução, o poema “Migración” e do Epílogo cujo título é  “El poeta se despide de los pájaros”. Entre eles, três partes: “Pajarintos” “Intermédio e “ Pajarantes. A maioria dos poemas da primeira e da segunda parte trata do pássaro que lhe dá o título. Num ou noutro, o Poeta se dispersa. Quando, por exemplo, fala da árvores, cuja abundante folhagem foi caindo e cada broto aprendeu a voar. No Epílogo, sintetiza, quase apenas mencionando, os pássaros sobre os quais poetou, em versos que deles fazem pequenas jóias ao dizer de suas cores, formas, movimentos, trinados. Um olhar que, na verdade, pouco se pousa na cor das plumagens: pequeno deus amarelo, peito vermelho, plumagem de pimenta, roseira rosa de seu pescoço. Tampouco se detém muito nas suas formas. Do flamengo diz: Era seu corpo feito de plumas, eram de pétalas suas asas, / eram uma rosa que voava. E da garça: A neve imóvel tem 2 pernas longas na lagoa. E do pintassilgo: como uma pluma num raio / passou, pequena criatura. O movimento dos pássaros é que, principalmente, o encanta e o seu trinado. Como num relato, um pássaro cruza, desce, dança, sobe; outro, assim se manteve no céu / com duas asas, duas claridades e, ainda, eis que de repente um movimento / uma minúscula bandeira, / uma escama do arco íris.
        Misterioso, quase sempre, um trinar: trinou seu desvario e suas noticias de cristal, ele rompe com seu grito de água, mil anos de longos silêncios; grita com a voz da água, canta sua lânguida canção, como uma gota ou uma uva / ou uma flecha que tremeu.
Se, na maioria dos poemas o Poeta esboça o pássaro e seu movimentos, em alguns, ele se inscreve como aquele que vê, ouve e, sobretudo, se emociona com a beleza do efêmero. No poema “Codorniz”, lembra: vi resvalar com sua formosura / uma sombra, uma forma, uma ave / uma fruta, uma flor de plumas, uma pêra pássaro fruta e apenas a pode ver que a visão se dissipa e ele permanece com o crepúsculo / com a fumaça, / o pó e a noite, / com a solidão do caminho. Naquele que dedica ao flamengo, retorna à infância (criança eu era, Pablo Neruda), relembra a honra que teve ao ver o flamengo pousar na água como uma nave de nácar e nada do que viveu, depois, impediu que a  ave ou anjo indelével estivesse ausente de sua alma. Como os pássaros que o Poeta entrelaça com o vento, a chuva, o sol, a lua, as folhas e eterniza no seu verso para este mundo que se degrada como lamenta em Pomba-trocaz”: Eram minha família selvagem [...] e agora por aqueles bosques / foi embora da árvore minha família, ninguém me espera voando. / Parece que somente restam / algumas árvores queimadas.


Cecilia Zokner in Literatura do ContinenteO Estado do Paraná, Curitiba, 03 de fevereiro de 2008

23 de setembro de 2007

Primavera no Chile


[...] fui uma das oito pessoas que com Matilde velamos o poeta durante a noite do 24 ao 25 de setembro de 1973 na La Cascona saqueada e ultrajada. Caminhei pela Avenida La Paz com o cortejo fúnebre ladeado pelas metralhadoras hostis do regime e fui testemunha da cerimônia popular, espontânea e maravilhosa, com que sepultamos o poeta no Cemitério Geral de Santiago.  Hernán Santiago

      Em alguns versos, por vezes, Pablo Neruda fala do mês de setembro no seu
país. Em “Primavera no Chile”, inicia o poema que pertence ao livro La Barcarola (1967), definindo como belo mês de setembro na sua pátria, coberto com uma coroa de vime e violetas. A estrofe de seis versos muito longos é toda feita de metáforas em que o mês  possui braços dos quais pendem dons terrestres; possui olhos que matam o inverno; em que o sábado é amável e sexta feira abre suas mãos; e que voam ameixas e caldos de lua e  peixe. A segunda estrofe, igualmente de versos muito longos fala, então, do Chile percorrido na geografia dos sentidos em que a melancia é feita de fulgor, os pêssegos, redondos de luz e delícia, o orvalho, perfumado de menta. A pátria procurada, em vão, nas outras terras e que se mostra para ele, no seu mar clamoroso nas suas águas pesqueiras, no seu peito de prata abundante, nas suas montanhas escarpadas. E da emoção que o une a ela, minha pátria, ele repete, expressa numa primeira pessoa que a percebe no paladar, no olfato, no olhar; a imagina vestida pelo vento e pela pedra; a deseja dona de si mesma.
      São versos em que as normas do dizer são desafiadas (Oh! amor na terra que tu percorrerias que eu atravessamos), em que os poucos adjetivos criam o desconhecido (Sul sigiloso, penetrantes diamantes de menta), em que a comparações querem exemplificar os inigualáveis sabores da melancia e dos pêssegos chilenos.  Em que sua presença, revelada nos verbos e nos pronomes de primeira pessoa, sobressai, principalmente, nos dois últimos versos: e inclinado, arrastando os pés, quando caminho nas montanhas mais altas / eu diviso na neve invencível a razão de tua [chilena] soberania.
      Seis anos se passaram da publicação do poema que, juntamente com outros de La Barcarola registram, autobiográficos, momentos da vida do Poeta ou de suas emoções. Em 1973, na sua casa junto ao mar, Pablo Neruda, já estava muito doente. E o  último  setembro que lhe coube viver foi, primeiro, desalentador nas  notícias que lhe chegavam pelo rádio depois,  deveras trágico. No dia 11,  o Chile foi privado de sua soberania -  alcançada na ação democrática das urnas -  numa ação programada, como as outras tantas que igualmente ultrajam  os países do Continente.  O poeta, ainda conseguiu escrever as últimas páginas de suas memórias mas, certamente, saber da morte de Salvador Allende e se dar conta que o tempo de terror instaurado seria longo, o  fez, mais depressa,  se deixar morrer.


Cecilia Zokner in Literatura do ContinenteO Estado do Paraná, Curitiba, 23 de setembro de 2007

8 de julho de 2007

Nascer outra vez


          Autobiografia parcial e diário poético outonal de Pablo Neruda, assim Emir Rodriguez Monegal (El viajero inmovil, Losada, 1966) define Memorial de Isla Negra. Publicado no ano de 1964, em 12 de julho, dia do aniversário do Poeta, os poemas que o compõem buscam recriar, em verso, a sua vida. Mas, como ele próprio confessa na conferência que fez na Biblioteca Nacional do Chile, nesse mesmo ano da publicação do livro, ainda que exista a conduzi-lo um fio condutor biográfico, não procurou mais do que expressar alegria ou tristeza num relato que se dispersa e volta a se unir e que submete aos acontecimentos vividos e à natureza que o continua chamando com todas as suas incontáveis vozes. Agrupados em cinco partes, expressam o vazio deixado pela morte de sua mãe, o carinho recebido da tia que o criou e a quem se recusa a chamar de madrasta, a figura adusta do pai, suas descobertas de menino, a revelação da poesia e do mundo com o que tem de injusto, seus amores. Busca de suas raízes, do tempo que passou, registro das emoções sentidas e das vivências pelo mundo afora. À quarta parte pertence o poema “O que nasce comigo”, enumeração de motivos de seus versos, um verdadeiro entranhar-se nas coisas mais comezinhas  da natureza. São três estrofes e a primeira, a mais extensa, começa com o verbo canto a introduzir essa relação do que acontece ao seu redor e que no preciso momento, ele registra: o trabalho do fermento no queijo e no vinagre, o som do leite, caindo em brancura, o esterco recém-formado, o vôo das varejeiras, o besouro e seu alimento, o líquen e suas germinações silenciosas. Canto ao capim que nasce comigo diz num se igualar à natureza em algo muito simples e que ele irá repetir ao dizer que nasce com tudo o que está nascendo e unido ao crescimento, ao que brota, ao que se propaga: em estame, em tigre, em geléias.
            A segunda estrofe se inicia com o pronome eu, afirmando pertencer à fecundação e nos versos seguintes se delineia com adjetivos elogiosos (sou jovem, sou puro) e, em acorde, com elementos da natureza (a água, o ar,) e com a soberania do tempo, com a cor da noite. Nos três últimos versos da estrofe, torna a se definir como um ser que somente ficará estático se for tão mineral que não veja, nem escute, nem participe do que nasça e cresça.
            A terceira estrofe, feita de sete pequenos versos, é explicação de uma escolha do Poeta: afirma sua visão de mundo no desejo de aprender aos poucos, folha por folha, pequenezes de um universo maior, a selva, e daí extrapolar para um desusado aprender: ser raiz, barro profundo, terra calada, noite cristalina  e, ainda, pouco a pouco, a selva inteira.
            Algo dessa história que lhe contava Miguel Hernández em Madrid: havia sido pastor de cabras e se impressionava ao pôr os ouvidos sobre o ventre das cabras que dormiam pois assim escutava o ruído do leite que chegava aos úberes. Algo, também, talvez, das últimas linhas de La tentation de Saint Antoine, de Gustave Flaubert, que impressionou a tantos escritores: Tenho vontade de [...] me dividir por tudo, estar em tudo, me emanar com os odores, desenvolver-me como as plantas, deslizar como a água, vibrar como o som, brilhar como a luz, aproximar-me de todas as formas, penetrar em cada átomo, descer até o fundo da matéria – ser matéria!.
            Breves detalhes – encontro de afinidades, estímulo criador – que entrelaçam o sentir do Poeta à reminiscências, cujas pegadas se mostram sutis o suficiente para apenas serem percebidas e não privam seus  versos da beleza e do lirismo que eles sempre soem ter.


Cecilia Zokner in Literatura do ContinenteO Estado do Paraná, Curitiba, 8 de julho de 2007

1 de julho de 2007

O Poeta perguntador: El hondero entusiasta

            Em 1933, com uma explicação de Pablo Neruda sobre esses versos, escritos dez anos antes, é publicado, pela Empresa Letras de Santiago El hondero entusiasta: expressão de uma juventude ardente e excessiva que se constituem um documento válido por aqueles que se interessam por sua poesia, ele diz. Quarenta anos mais tarde, no seu livro de memórias Confieso que he vivido, irá se referir à essa noite em que, antes de dormir, abriu as janelas de seu quarto em Temuco. O céu com todas as estrelas brilhando o deslumbrou e, de maneira delirante, como se recebesse um ditado, escreveu um poema. No dia seguinte, já em Santiago, o mostrou a seu amigo Alirio Oyarzún que, admirado, lhe perguntou se não fora influenciado por Carlos Sabat Erscaty. Pablo Neruda negou, mas, intrigado, escreveu ao poeta uruguaio, enviando-lhe o poema e a resposta não tardou: poucas vezes li um poema tão perfeito, tão magnífico, mas tenho que dizer-lhe, sim, há algo de Sabat Erscaty nos seus versos.
            No total são doze poemas, deveras grandiloqüentes com seus símiles, adjetivos inesperados, desejos de infinito, imagens que se perdem na distância, lirismo exacerbado e sombrio, antropomorfismo, pleonasmo, advérbios de modo, exaltação do eu e do próprio sentimento. Tons e recursos que não serão muito diferentes dos poemas, nos quais se insere, dominante, a presença feminina. Ou, apenas delineada: olhos enlutados, mariposa sangrenta, porém, possuidora das marés; ou, feita de espumas débeis e ligeiras, mas que não lhe são de valia porque no seu cansaço todos as folhas caem, morrem. /Caem, morrem todos os pássaros. Caem, morrem as vidas; ou, repudiada pelo Poeta quando implora que se afaste porque sua alma deve estar sozinha. Evanescente, no poema cinco, iniciado pela palavra amiga em que pede e reitera que não morra, enumerando as próprias qualidades (sou eu o que nos lábios guarda sabor de uva, o que cortou jacintos para teu leito, e rosas), imprescindível na sua ânsia de entrega.
            Tinha o Poeta dezenove anos e, aliada às tristezas e desalentos da idade, as urgências de Eros, eludindo inquirições que se fazem, então, bem poucas. No primeiro poema, por que não há de ser ele a ultrapassar o limite da luz e da sombra? Nos demais (no quarto, no oitavo, no décimo), a pergunta é dirigida à mulher: se a sua presença é sentida por ela em todos os silêncios e todas as palavras? E, dispondo-se a ser depositário de tudo o que ela sente pertencer-lhe e por ela ser possuído, ampliando esse desejo na ânsia de não querer limite, se alçar, pretender o tangível, o duradouro. Então se pergunta: quem irá romper esta vibração de minhas asas? No décimo poema, fala à mulher como escrava minha, aceita que esteja dentro dele: longe, fugindo como um coro de névoas perseguidas. E indaga: perto de mim, mas onde?

            Ainda que um ser desconhecido cuja posse perseguia, para a sua juventude a mulher era a quimera alcançada, o caminho desejado, o porto atingido, o entrelaçamento inalterável, o desígnio fatal: amor e desamor. De certezas, apenas as emoções que a juventude lhe jogava à flor da pele.

Cecilia Zokner in Literatura do ContinenteO Estado do Paraná, Curitiba, 1 de julho de 2007

24 de dezembro de 2006

A Guerra de Espanha nas memórias de Pablo Neruda: a fogueira

            A quinta parte das memórias de Pablo Neruda tem por título “España en el corazón” e se inicia com o testemunho sobre Federico García Lorca e Miguel Hernández. Logo, sobre a revista El Caballo Verde da qual foi diretor e cujo sexto número não foi terminado porque, no dia em que deveria aparecer, o 19 de julho de 1936, Francisco Franco se rebelara contra a República espanhola. E, novamente, a presença do poeta de Bodas de sangre, no relato do pré-conhecimento que ele havia tido de sua morte. Então, Pablo Neruda fala de España en el corazón, seu primeiro livro de poemas combatentes: creio que poucos livros, na história estranha de tantos livros, tenham tido tão curiosa gestação e destino. Publicado em novembro de 1937, em Santiago, foi traduzido em várias línguas. Um ano depois, aparecia numa edição surpreendente, impresso perto de Gerona, num velho mosteiro. Seu amigo, Manuel Altolaguirre, o mesmo que o fizera diretor de El Caballo Verde, instalou uma impressora em plena frente de batalha. Os soldados aprenderam a fazer uso dela e quando faltou papel, o fabricaram num velho moinho, utilizando não apenas algodão e trapos, mas vendas, roupas, uma bandeira inimiga e a camisa ensangüentada de um soldado mouro. Porém, apenas ficou pronto o livro, deu-se a derrota dos republicanos e milhares de espanhóis iniciaram a sua fuga para França. Entre eles, Manuel Altolaguirre e os soldados que haviam composto e impresso, em meio à ameaça de morte nas trincheiras, España en el corazón. O livro era para eles um orgulho e o carregavam para o desterro, na sofrida marcha em direção ao norte, numa longa fila, que, muitas vezes, sofria a ação de bombardeios.
            Doze anos antes do aparecimento de Confieso que he vivido, Pablo Neruda publicava na revista O CRUZEIRO Internacional, dez capítulos de suas memórias. O sétimo deles, com o título de “Tempestad en España”, se inicia com o relato da comemoração, na Espanha, dos vinte e cinco anos da insurreição contra a República: Justamente quando escrevo estas linhas, a Espanha oficial celebra vinte e cinco anos da insurreição. Um dado temporal que precisou ser alterado quando retomou os textos escritos em 1962 para o seu livro de memórias. Assim, vinte e cinco anos foi substituído pelo termo tantos que, impreciso, remete ao momento em que ocorreu a ação para um passado indeterminado, permitindo a leitura em qualquer tempo. No entanto, se tal substituição foi necessária, outras houve como, também, eliminações e acréscimos de palavras ou de expressões que se originaram dos mais diversos motivos. Na menção que faz, no texto da revista, à tropa que Franco (designado por Caudillo) passa em revista, ele diz: Estas tropas, que suponho composta por rapazes que não conheceram esta guerra.  No livro, a seqüência sofreu o acréscimo da expressão na sua maioria e a substituição dos adjetivos demonstrativos que, então, passam a indicar uma ação ocorrida mais distante no tempo: umas tropas compostas, na sua maioria, de rapazes que não conheceram aquela guerra. Mais adiante, no texto de O CRUZEIRO, se refere aos moços que desfilam diante da Guarda Moura como aqueles que ignoram talvez a história ou conhecem somente seu lado branco ou negro. No livro, a seqüência em questão, se transforma: ignoram talvez a verdade dessa história tremenda. No episódio que narra a retirada dos republicanos para a França, as modificações possuem um significado que vai além de simples preocupação estilística. Ao se referir aos inúmeros bombardeios lançados sobre os fugitivos inicia a frase com o advérbio alli e usa o verbo desgranar (debulhar): Ali caíram muitos soldados e se debulharam os livros na estrada. Outros, extenuados, enfiaram embaixo de uma pedra ou atrás de um arbusto os perigosos ramos de minha poesia. No livro, apenas: Caíram muitos soldados e se esparramavam os livros na estrada. Outros continuavam a infindável fuga. E o que na versão do livro apareceu diluído numa frase de sujeito indeterminado, como a minimizar a atuação dos franceses, Além da fronteira trataram brutalmente os espanhóis que chegaram no exílio, na revista, se mostra claro não apenas quanto ao lugar, mas quanto ao sujeito da ação: Na fronteira da França as tropas francesas trataram brutalmente os homens que chegavam ao longo exílio.
            E destino igualmente perverso teve, nas injustas mãos francesas, España en el corazón: Numa fogueira foram imolados os últimos exemplares daquele livro ardente que nasceu e morreu em plena batalha.


Cecilia Zokner in Literatura do ContinenteO Estado do Paraná, Curitiba, 24 de dezembro de 2006